Montecristi, en la época precolombina perteneció al cacicazgo de marien. Fue regida por el cacique guacanagarix hasta la llegada de Cristóbal Colón. En su periplo colonialista (Colón permaneció varios días en Montecristi) descubrió el morro de Montecristi, al cual llamo Monte Cristo. En su bitácora de viajes describe el mismo como « andable, grande y lindo ».
Por su situación estratégica en la isla, Montecristi se convierte en un punto estratégico para las actividades propias de los bucaneros, filibustero y corsarios, quienes se aprovecharon de este punto básico para la navegación y el comercio y practicaban el intercambio comercial no regulado y sin impuestos para España, pasando por alto el estatuto colonial de Santo Domingo, y donde se establecieron ciudadanos Franceses, Holandeses y Británicos en su mayoría.
Debido a la injerencia extranjera en este importante región, la corona española decide trasladar todas las ciudades existentes a mediados del siglo XVI, ubicándolas en las mercancías de la ciudad de Santo Domingo, específicamente en la hoy provincia de Monte Plata.
El resultado de este traslado es la creación de muchas comunidades de la hoy conocida línea noroeste, en el trayecto Montecristi/Puerto Plata/Santo Domingo, ya que este largo y accidentado periplo dificultaba el transito integral de los trasladados. Muchos de los habitantes originales pudieron regresar posteriormente.
La ciudad (conocida en la época como villa de Montecristi), fue desfundada por la corona española a finales del sigo XVI, y refundada a finales del siglo XVI, debido a que ciertamente la ciudad jamás fue totalmente despoblada.
A finales del siglo XIX es bautizada como San Fernando de Montecristi. Durante la guerra de restauración, su importancia histórica puede ser resumida en dos hechos históricos para el país: la restauración de la independencia dominicana y la independencia cubana.
Los 16 resistentes dirigidos por los generales Santiago Rodríguez y Benito Moción, que cruzaron el cerro de capotillo (Haití) a Republica Dominicana eran originarios de Montecristi, quienes iniciaron la Guerra de Restauración Independentista Dominicana.
El generalísimo Máximo Gómez (dominicano), un vez consagrada la restauración dominicana parte a cuba debido a su militancia en el ejercito colonialista español, en donde se encausa a favor de la liberación cubana. Unos años después José Marti, radicado en Madrid, quiere conocer a este hombre dominicano quien hiciera la guerra en Cuba a favor de los cubanos.
Actualmente Montecristi es un lugar en donde la historia y la tradición dominicana se enlazan, una ciudad que resiste los vientos de la actualidad con sus muy conocidos resultados.
Como llegar
Desde Santo Domingo se toma la autopista Duarte hasta Santiago, luego se sigue por Navarrete hasta la ciudad de Montecristi
Atractivos
Parque Nacional Monte Cristi
Morro de Montecristi
Casa de Máximo Gomez
Reloj de Montecristi
Patrimonio arquitectónico de Montecristi