La República Dominicana es en su mayoría católica con mas de 90% de la población que se reivindica de esta religión. Pero las practicas de la religiosidad popular y el vodú dominicano son igualmente muy vivas.
Religiosidad popular
La religión católica fue traída por los españoles durante la colonización como religión oficial impuesta a los indígenas. Con el tiempo gano arraigo popular. El catolicismo español, con sus aspectos oscuros y colorados, dolorosos ha encontrado une echo y una nueva energía renovante en las practicas animistas de los esclavos procedente de África.
Muchas creencias y practicas populares están marcadas por este sincretismo cristiano-africano. Son el resultado de la capacidad creadora del pueblo dominicano, de una respuesta de espiritualidad nueva, sincrética, donde se mezclan diferentes expresiones religiosas.
La religiosidad popular responde a necesidades materiales y espirituales de sus creyentes, y no entra en conflicto ni en contradicción con las creencias y practicas religiosas católicas
Determinadas celebraciones católicas de República Dominicana se convierten en manifestaciones masivas y colectivas en verdaderas expresiones populares. Así como las festividades de
Vodú dominicano
El vodu, originario de Dahomey, actual Benin sinifica genio, espiritu, dios. Traido por los esclavos africanos formo la religion popular de Haiti como resultado de un sincretismo cultural y de un proceso de creacion histrico-social de su identidad.
Posteriormente a Haiti, el vodu se formo en la Republica Dominicana.
La presencian de esclavos africanos en la parte espanola de la isla, su busqueda de respuestas para la sobrevivencia, las persecuciones y la capacidad de creatividad hicieron posible el surgimiento de un vodu dominicano. De las diferentes expresiones africanas y de las espanoles surgieron nuevas formulaciones espirituales y populares que diferencian el vodu dominicano del vodu haitiano. El vodu dominicano es menos rigido en su liturgia, estructura y organisacion. Tiene ademas de elementos del vodu haitiano, presencia del espiritismo europeo kardeciano, de la santeria cubana, de la religiosidad popular venezolana y simbolizaciones de Budas en sus altares.